Conversaciones Pastorales
Tiempo dedicado para escucharte, orar contigo y ayudarte a encontrar luz en medio de tus circunstancias.
De qué se trata
A veces la vida nos confronta con situaciones que nos sobrepasan. Pérdidas, decisiones difíciles, crisis familiares, dudas profundas, o simplemente un peso que no sabemos cómo cargar. En esos momentos, tener a alguien que escuche —realmente escuche— puede hacer toda la diferencia.
Las conversaciones pastorales son exactamente eso: un espacio de escucha y acompañamiento. No vengo con todas las respuestas ni pretendo tenerlas. Mi rol es estar presente, ayudarte a procesar lo que estás viviendo, y juntos buscar la perspectiva de Dios en medio de tu situación.
¿Para quién es este proceso?
Este tipo de acompañamiento puede ser útil para personas que están:
- Atravesando un duelo o una pérdida significativa
- Enfrentando una crisis familiar o de pareja
- Luchando con dudas de fe o un período espiritual difícil
- Necesitando tomar una decisión importante y buscando claridad
- Sintiendo agotamiento, ansiedad o desánimo persistente
- Simplemente necesitando a alguien que los escuche sin juzgar
Cómo te acompañamos
Cada proceso es único porque cada persona es única. Generalmente comenzamos con una conversación inicial para conocernos y entender qué estás viviendo. A partir de ahí, definimos juntos cómo continuar: algunos necesitan unas pocas conversaciones, otros se benefician de un acompañamiento más prolongado.
- Conversaciones confidenciales de 45-60 minutos
- Frecuencia flexible según tu necesidad (semanal, quincenal, según surja)
- Espacio para hablar con libertad, sin juicio
- Oración y reflexión bíblica cuando sea apropiado
- Referencia a profesionales de salud mental cuando sea necesario
Una aclaración importante
El acompañamiento pastoral no es terapia psicológica ni tratamiento médico. Es un espacio de escucha y orientación espiritual. Si estás atravesando una crisis de salud mental, te animo a buscar ayuda profesional. Puedo caminar contigo espiritualmente mientras recibes el tratamiento que necesitas, pero no soy un sustituto de esa atención.
Si estás en peligro inmediato o tienes pensamientos de hacerte daño, por favor contacta a una línea de crisis o acude a urgencias.
Lo que puedes esperar
Puedes esperar un espacio seguro y confidencial. Puedes esperar a alguien que te escuche sin intentar "arreglarte". Puedes esperar honestidad: no voy a darte respuestas fáciles si no las hay. Y puedes esperar esperanza: porque creo firmemente que Dios está presente incluso en los valles más oscuros.
Si estás pasando por un momento difícil y necesitas a alguien que camine contigo, escríbeme. No tienes que tener todo claro —solo da el primer paso.
Solicitar una conversación